Aterrizamos en A Coruña sobre las 16:30, nuestra querida Elisa nos recoge y vamos hacia Baio, donde hemos alquilado un apartamento para toda la semana. Una hora depués allí estamos y una vez dejadas las maletas, cuando parecía que lo natural era sentarse, dar una vuelta de reconocimiento por el pueblo y tomar algo solo con la excusa de brindar por el inicio del viaje Elisa dice: oye, y si nos vamos a ver algún faro que esté cerquita de los que nos vamos ha ver en ruta?? y nosotras que no sabemos decir que no, allá vamos! Y que bien hicimos.
Fuimos camino al faro de Laxe.
Aparcamos en la playa de los cristales, de la que habíamos leído cosas como ésta:
La Fascinante Historia de la Playa de los Cristales
Lo que hace especial a esta playa es su origen inesperado. Conocida antes como Areal dos Botiños –por los delfines mulares que frecuentan estas aguas–, la cala en la ensenada de Baleeira fue un vertedero improvisado durante décadas. Los vecinos de Laxe arrojaban botellas y vidrios al mar, que las olas devolvían convertidos en pequeños fragmentos pulidos. El resultado es una orilla brillante con cristales verdes, azules, ámbares y blancos que parecen gemas esparcidas sobre la arena. Este fenómeno, similar a la Glass Beach de California, ha convertido la playa en un símbolo de cómo la naturaleza puede transformar desechos en belleza. En 2004, las autoridades intentaron limpiar los cristales, pero la presión de los locales y grupos ecologistas preservó este tesoro. La playa incluso tuvo su momento de fama en la serie gallega «Mareas Vivas», rodada en Laxe. Hoy, carteles piden a los visitantes no llevarse los cristales como souvenir, ya que el turismo amenaza su conservación. Es un lugar que invita a reflexionar sobre nuestra huella en el planeta mientras disfrutas de un paisaje único en Galicia.
Nos sorpredndió mucho y fue una fantástica manera de empezar a disfrutar de Galicia.
Vimos a unos diez minutos andando teníamos el faro, aunque también se puede ir en coche, aquí hemos venido a jugar! jajaja. Evidentemente en vaqueros y nada preparadas empezamos a andar, pasamos por la Pedra dos Namorados (piedra de los enamorados) y disfrutamos de nuestra primera toma de contacto con la costa da morte. Seguimos y llegamos al faro de Laxe, decidimos hacer “la ruta” circular en lugar de volver por el mismo camino y así es como pasamos por una estatua que nos llamó la atención, La Espera. Sobre ella leí esto: La estatua representa la espera del marinero que partió y deja atrás a la familia. La dureza de estas gentes, una forma de vida que marca. Coincido con los que dicen que algo de explicación acompañaría a la escultura.
Nuestra suerte?? Que nada mas llegar un señor que estaba allí en su coche salió y nos preguntó: Os gusta la estatua?? Y de esa frasa vinieron mas de 20 minutos de explicación, en la que el señor nos recitó el poema en el que estaba basada la estatua, ya de paso nos recitó mas poemas suyos, nos cantó una canción y hasta nos pidió que nos hiciéramos una foto juntos!! Aunque hubo un momento en el ya pensamos que había que frenarlo o no nos iríamos nunca, la verdad es que fue toda una suerte. A el solo le apetecía hablar, contarnos la história, sus poemas…y a nosotras nos sirvió para aprender sobre eso y sobre que podíamos tener toda una conversación en galego y entenderlo todo.
Así de dura fue nuestra primera etapa 😂
Luego nos fuimos al pueblo, descubrimos que el bar que nos había recomendado nuestro casero estaba cerrado y fuimos a otro donde tomamos un vino y también descubrimos que no daban cenas, peeeero como Elisa piensa en todo, en su rato mientras esperaba a que nuestro vuelo llegara ella compró unas empanadas que nos vinieron y sentaron de maravilla! Y como con algo había que marinarlo, Ampara tuvo otra genial idea despues de acabar su copa de godello, porque no compramos una botella para casa? Y así fue. Una fnatástica formar de aprovechar el primer día, ahora a dormir, que mañana tenemos mucho que ver!